27 de marzo - La Nación - La Presidenta envió el mensaje al campo, defendió las retenciones impulsadas por el Gobierno y dijo que no negociará "con una pistola en la cabeza"; deslizó que los cacerolazos del martes no fueron espontáneos.
En el discurso más esperado desde que asumió como jefa del Estado, Cristina Kirchner ratificó las retenciones al campo anunciadas por el Gobierno hace quince días.
Tras más de cuarenta minutos de una enfática oratoria en Parque Norte, Cristina ratificó la posición oficial y señaló que "no negociará con una pistola en la cabeza". "Levanten el paro para dialogar", fue su frase más contundente.
A pesar de que intentó plantear un discurso conciliador, también remarcó que los piquetes en las rutas “son para privar de alimentos a los argentinos” y que se trata de “medidas de fuerza que extorsionan a la población”.
En otro de los pasajes de su alocución, Cristina llamó a reflexionar sobre la responsabilidad en la construcción de una Argentina de la inclusión.
"Quiero que reflexionemos por las responsabilidades que nos caben a todos en la construcción de una Argentina con inclusión social", dijo la jefa de Estado durante su discurso con miles de manifestantes en las gradas apoyándola.
La Presidente reclamó la "responsabilidad" a los dirigentes del campo y dijo que "no representa sólo los intereses de los que la votaron".
"En la campaña dije que el eje era de inclusión social y que trabajaríamos acerca de la distribución del ingreso y dije que las retenciones no se podían modificar", agregó la mandataria sobre la polémica decisión de elevar las retenciones a las importaciones agropecuarias.
Pistola en la cabeza. Cristina Kirchner comenzó su discurso diciendo que siempre ha creído en que son cuatro las condiciones que caracterizan al ser humano. Y para ello propuso a la sociedad actuar bajo las premisas de "racionalidad, sinceridad, sensibilidad y responsabilidad". “Todos debemos actuar bajo esas cuatro premisas que son esenciales a la condición humana", agregó.
Y tras ello la mandataria remarcó: “No parece un buen motivo para dialogar, para debatir", se preguntó, aunque dijo que "dialogar con una pistola en la cabeza es muy difícil”.
Frente a la críticas que se volcaron durante los últimos dos días por el discurso duro y el cierre a un diálogo abierto con los sectores rurales, la Presidenta negó tal posición.
"Quiero hablar sobre la forma de dialogar, diálogo del que siempre estamos dispuestos. De eso pueden dar testigo el jefe de gabinete [Alberto Fernández] y el ministro de Economía [Martín Lousteau]: ellos quisieron dialogar pero no fueron recibidos. Es necesario dialogar por una cuestión de respeto a la democracia, a las reglas de la democracia, sobre todo con gobiernos que hemos sido elegidos por el voto popular. Pero dialogar con una pistola en la cabeza es muy difícil"
Remarcar una extorsión. Enseguida, la Presidenta se preguntó: “¿Qué pasa si los dueños de peaje pide que se suban las tarifas y deciden cortar el paso? O los distribuidores de energía que quieren ganar más. Nos dejarían sin energía a los argentinos? ¿Esta es la forma de negociar y dialogar en la Argentina? No creo".
"Hoy vemos medidas de fuerza que extorsionan a la población. Es una cuestión de respeto a la democracia. A las reglas de la democracia. Sobre todo a gobiernos elegidos por la voluntad popular", puntualizó.
En otro párrafo de su discurso, la jefa de Estado resaltó la comprensión de los trabajadores y los sindicatos al momento de discutir salarios y se preguntó por qué no sucede lo mismo con los sectores "que más ganan".
"¿Si los asalariados tienen este nivel de comprensión, como no se puede lograr la misma sensibilidad dentro de los sectores que más ganan, como sucede actualmente en el campo?”, se volvió a preguntar.
Las retenciones. La Presidenta dedicó varios párrafos de su discurso a las retenciones que el Gobierno decidió aplicar al sector agropecuario.
“Las retenciones no empezaron con este Gobierno. Este Gobierno bajó las retenciones del trigo y el maíz, menos las de la soja, que son móviles porque necesitamos que no se ´sojise´ todo nuestro campo, porque necesitamos más productores de trigo, de maíz, de carne, de leche, de pollo”, insistió.
Y tras ello señaló que las retenciones se aplicaron "para que todo lo que comen los argentinos no valga precios internacionales". "Uno de los problemas que tenemos en la república argentina que se exporta el 95% de lo producido. Se produce cada vez menos el maíz y, por qué los necesitamos, porque la necesita el campo en general", agregó.
"Todos tenemos que participar armónicamente de este crecimiento", alentó la jefe de Estado, y señaló que hoy la Argentina tiene una tasa de ocupación en un 17% y un 7,5 % de desocupación. Y agregó: “Todos tenemos que entender que todos debemos participar armónicamente de ese para erradicar el hambre y la miseria”.
“No es una política anti soja. Es una política pro-Argentina, pro-campo”, volvió a dejar en claro, haciendo énfasis en que el país vive cinco años de crecimiento sostenido. “Si este año crecemos va a ser el crecimiento más importante de los 200 años, de toda nuestra vida", remarcó.
|Discurso de Cristina Fernández de Kirchner en Parque Norte